Una de las dificultades que todos hemos tenido alguna vez al hablar en público es saber dónde poner las manos, qué hacer, cómo moverlas. En los cursos de oratoria es casi la primera pregunta que surge: ¿cómo he de mover las manos?

La gesticulación es una parte fundamental de nuestra comunicación. Incluso si hablamos solos, gesticulamos; los movimientos del cuerpo acompañan inevitablemente nuestras palabras. Cuando estamos en silencio, las manos quedan en silencio: reposan sobre nuestras piernas, a ambos lados del cuerpo, en los bolsillos o cruzadas sobre el pecho. Pero en el momento que empezamos a hablar, inician una danza particular diferente en cada uno de nosotros. El lenguaje del gesto pone imágenes a nuestras palabras, marca el ritmo y transmite todo tipo de emociones.

Cuando callamos, las manos vuelven al estado de reposo. Provad de hablar sin mover las manos y viceversa! Es muy difícil porque no es natural.

¿Qué podemos hacer, entonces, cuando estamos frente al público y empezamos nuestro discurso  sentimos que los brazos nos pesan, nos sobran como si no fuesen parte de nosotros?

Haced el siguiente ejercicio: colocad las dos manos a la altura del ombligo. Haced que los dedos abiertos se toquen por las puntas. Seguro que habéis visto este gesto en numerosos políticos y profesores. Permaneced en silencio en esta posición. Y, cuando sea la hora, comenzad a hablar. Notaréis que en los primeros segundos las manos se mantienen juntas. Pero en seguida, y casi sin daros cuenta, comenzaran a expresarse, acompañando lo que decía. Cuanto más avancéis en el discursos y más os olvidéis de vuestro cuerpo, más naturalidad tendréis en el gesto.

La clave es iniciar el discurso con las manos situadas desde el principio en el espacio natural de la gesticulación, es decir, entre el cuello y la cintura. No es recomendable coger ningún objeto para tener las manos ocupadas. Justamente por eso, porque después os molestará para expresaros con comodidad y toda la libertad que requiere el lenguaje del cuerpo.

Teresa Baró
Enero 2008
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